La Falacia Progresista. Verdad, certeza, fe, creencia.

Comentando el artículo “el lugar exacto en el momento justo” de Fernando Sánchez Dragó.

Buenos días señor Dragó, dice usted (O su personaje, porque usted no es Dragó ¿verdad?):

“La progrecracia del mayo francés, que la Unión Europea y todos los partidos existentes en España habían hecho suya, iniciaba su camino hacia el ocaso.”

Ojalá estuviera usted en lo cierto, y quizás lo esté y viene algo diferente, probablemente todavía peor, por la sencilla ley de degradación de la materia. La verdadera Fe, que es certeza por encima de cualquier fe reducida a creencia u opinión, muestra que de aquellos barros estos lodos. Las reglas del juego de la demoncracia imponen per se la progrecracia, ahora bien todos podemos elegir, entre los que se imponen, que vestido ponernos para el baile destructivo. Podemos seleccionar el gusto, entre los impuestos o legalizados, de la salsa con la que ser cocinados a fuego lento, porque la rana hay que hervirla poco o poco y subir el fuego si se precisa que se agite, pero midiendo que no salte demasiado y se salga de la olla. No sea que vea quién controla el fogón. Una simple sofisticación tecnológica de la caverna de Platón. Nihil sub sole novum.

Si hablamos de gustos superficiales, no hay duda de que viste mejor el de los carcaprogres que el de los giliprogres, pero no dejan de ser ambos progres, tecnocratas, materialistas, evolucionistas ascensionistas y monistas, creyentes de teozooilogos, es decir animales originales del mono.

Bienvenidos a los ensayos del planeta de los simios, pueden comer un plátano sagrado mientras disfrutan del espectáculo, porque la realidad siempre supera la ficción y la Verdad siempre supera la realidad pues solo Ella es poder del Absoluto.

Apareador

 

Comentario: @Apareador:  Hihil Prius fide, como lema está bien, pero cuando se tienen certezas por encima de la fe, las certidumbres mandan, la cuestión chocante, es que cuando decimos NaDA antes de la fe, por un lado, y por otro nos remitimos a un principio o ley natural de la degradación de la MATERia, resulta que de la mancha retornamos a la NADA…, a esa nada que pretende no anteponer nada a la fe. Cuestiones de fe apARTE, ya sea jurídica o legal, o espiritual y religiosa, las manchas manchas son. TE has manCHADO?, NADA QUE teMEr, todo está predeterminado, nada es al azar, RESpira, mIRA y pRUEba dENTRO de … armonía – wa -, respeto – kei- , pureza – sei – y tranquilidad – jaku -.

 

Respuesta: Gracias por su sabio consejo final. No sólo tomo nota sino que lo pongo en práctica inmediatamente: Completamente de acuerdo, nada es azar, aunque este pueda servir de coartada sencillamente para no reconocer la ignorancia, que precisamente es la que al reconocerse impulsa al conocimiento que la disuelve, es como quemar una mancha, una luz ígnea apunta a la oscuridad y, por decirlo de algún modo, le saca brillo.

Precisamente yo no soy más que un ignorante que ni tan si quiera conocía la frase Hihil Prius fide, que usted ha expuesto, ni su procedencia, de hecho no se latín más allá de un par de expresiones. Tanto es así que he tenido que buscarlo, así que de ninguna manera podía yo referirme a ese lema de los Ilustres Colegios Notariales de España. Probablemente me expresé mal y no se entendió lo que quería decir. Uno puede tener fe, creer, opinar o desear que algo vaya de un cierto modo. Pero la certeza, que simbólicamente llamé en este caso Fe en mayúscula, se sitúa por encima de cualquier creencia. Concretamente, lo dicho puede, y debería, verificarlo cada uno por sí mismo, si quiere. Incluso puede hacerse en un plano tan material y documentado como el escrito, (Por poner un ejemplo occidental moderno las obras de Rene Guénon), que de aquellos barros estos lodos.

Sencillamente toda ciencia moderna y su inseparable demoncracia se basan en el progresismo desde una mentalidad groseramente egocéntrica, materialista y cuantificativa, que alcanza en la actualidad el extremo de adorar lo virtual, es decir literalmente lo no real, hablando en el sentido más prosaico e incluso inframaterial posible. Por lo tanto, desde el punto de vista expuesto, que comprende el expuesto en el artículo del sr. Dragó (Que ya sabe que le aprecio y considero maestro, de manera efectiva ya que he acudido a varios de sus Encuentros) se apunta que la progrecracia no define en este caso a ningún bando o partido, sino que incluye a todos lamentablemente. Y remarco lamentablemente, porque a mí también me gustaría que no fuera de este modo, pero resulta que a los hechos, la realidad y especialmente a la Verdad, parece ser que les da lo mismo, tanto el gusto, como la preferencia u opinión particular de cada uno, la mía por ejemplo, o al menos así lo he comprobado. Ahora bien si hablamos de opiniones, gustos o colores, siendo yo no votante practicante, ya me parece bien que, si van a votar, voten a Vox, claro que sí! Aunque lo que yo opine importa poco por no decir nada, debería ganar por mayoría absoluta.

Al fin y al cabo en Tertulandia el debate entre A y B o C y D lo gana de antemano aquel que nadie ve, que es quién lo promueve, propone e impone. ¿Existen bandos enemigos en la unidad, en el átomo? No, tan sólo degradación en su comprensión de la polaridad complementaria. ¿Quién gana agitando átomos? Quizás quienes financian la guerra atómica. ¿Y qué es esto sino precisamente eso? Una guerra atómica tan total como silenciosa en lo más íntimo de cada uno.

En cuanto a leyes, podemos observar objetivamente que todo lo manifestado sigue un proceso de degradación, es decir sigue una tendencia descendiente cualitativamente hablando y que curiosamente finaliza en su origen, lo inmanifestado que lógicamente comprende también todas las posibilidades de manifestación. Con lo cual es la moderna idea de progreso y teoría de la evolución zoológica lo que se opone a dicha ley, lo cual no tengo ningún interés particular en exponer, pero se agradece tener la posibilidad de responder, lo cual supone un ejercicio interesante. En cuanto a ley natural a cerca de todo ser vivo, se puede estudiar en la ciencia de los gunas y su relación con los ciclos o edades de la manifestación humana, su profundidad es tremendamente compleja, al menos para mí, pero sus principios son claros y acordes con lo expresado por todas las tradiciones.

Respecto a la Nada no aparecía para nada en lo dicho en mi mensaje, sólo nada nuevo bajo el sol, es decir, nada. Nada es azar se ha dicho. Como palabra nada me dice como concepto con el vacío se puede confundir, ¿vacío existencial o potencialidad infinitesimal? … Centro inmanifestado que irradia la multiplicidad diversa de sí mismo. Centro del cero, no dual, que en su potencialidad infinita, divina dualidad 0-Potencial, principio-posibilidad, se determina en unidad, y ésta en multiplicidad diversa de sí misma. Infinito que por infinito es sin límite, por lo tanto no se limita sólo a infinito sino que en su infinito poder se manifiesta infinidad de veces finito ¡Que placer!

Gracias y un afectuoso saludo.

Apareador.

 

Comentario: No puedo decidir si los comentaristas de este blog son eminencias intelectuales o están mal de la azotea.

 

Respuesta:  Sabias y agraciadas palabras, probablemente pasa como en todo, es decir, ambas cosas y al mismo tiempo ninguna de ellas. Decía Evola: “No existe una realidad más allá de la otra, sino que existen diferentes medios de experimentar una cosa única. Lo que es material es la proyección de lo inmaterial. Cuando el hombre cambia su ser percibirá la misma realidad de otra forma… No existe un mundo relativo y un mundo absoluto, pero solo la mirada relativa y la mirada absoluta.”

En primer lugar la esfera intelectual del ser humano, no es sólo capacidad humana sino condición. Concretamente situada en el extremo superior del microcosmos que es cada ser humano, con lo cual puede ser puerta o ventana, algunos dirán ojo de buey, al conocimiento de sí mismo. Por lo tanto insistimos en el término capacidad en cuanto que el intelecto no se puede poseer, no es un objeto, no se puede acumular inteligencia. No se trata tanto de llenar el coco como de sacarle brillo. Es tan solo una capacidad de acceso a aquello que como seres limitados nos rebasa por el límite superior, algunos lo llamarán acceso al conocimiento metafísico, con lo cual si lo vemos como una ventana se trata de mantenerla limpia y no obstaculizar la posibilidad de ver a través de ella, con lo cual se requiere que no haya objetos que se interpongan en el camino de la luz. Insistimos en que es condición humana, importante aclaración para quienes, probablemente de manera inconsciente, se declaran agnósticos, es decir no capacitados para conocer. Dicho esto, en este apunte, tiene usted toda la razón, como todo aquel que la use y no sea usado por ella, lo cual no es más que una capacidad mental que nadie nos puede dar o quitar. Desde esta perspectiva podemos observar que creerse una eminencia intelectual ya denotaría falta de capacidad intelectual por un sencillo exceso de soberbia combinado con ignorancia que engrandece su ego que impide que entre luz por el tejado y se corona a sí mismo, tapiando así esa posibilidad. Lo cual se puede aplicar a facultades humanas inferiores situando la tapia cada vez más abajo, incluso tan abajo que algunos creyendo trascender abran grietas en su base accediendo a lo infrahumano, normalmente con el peligro añadido de confundir lo de arriba con lo de abajo, es decir una inversión simbólica que se puede calificar de luciferina. Podemos observar que hoy en día estos casos son legión.

Desde aquí se trata de reconocer el importante lugar jerárquico de la esfera intelectual, para tratar de gozar y sufrir plenamente de una condición humana que nos ha sido ofrecida, de lo contrario bien poco nos distingue del ser animal, curiosamente algunos tapiaron hace siglos el tejado hasta llegar a enunciar el origen invertido del ser humano. Por lo tanto se trata de una tarea bastante más modesta que tratar de llegar a eminencia de nada, para eso ya nos sobran expertos. Aun así se comprende perfectamente que acostumbrados a la pedantería pseudointelectual de Tertulandia cuando uno escucha ciertas afirmaciones perciba una jerarquía, que no sitúa al individuo que la enuncia por encima de nadie, sencillamente se accede a un conocimiento que es único, sólo uno, y que está a disposición de todo ser humano, que sencillamente sea eso, humano. Cabe añadir que frente a la guerra global declarada a lo humano hasta tratar de manipular su origen, que alcanza hasta la intimidad de cada ser humano, resulta una tarea cada vez más laboriosa y difícil. Por otro lado se entiende esa locura y estar mal de la azotea, cuando se nos adoctrina para ni tan siquiera desvelar nuestra azotea, se entiende que se está mal de la azotea cuando uno tiene alguna grieta que le permite ver algo de luz más allá de su limitada experiencia y capacidad individual, incluso algún psicólogo o psiquiatra puede ayudar a tapiarla para siempre suprimiendo la capacidad intelectual, prácticamente sinónima de espiritual.

Apareador

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