Carta de Jesús a Bergoglio (Ibn Asad)

(Copio todo el artículo y comentarios tras la “desparición” de la web de Ibn Asad)

Con intención de salir de la ciénaga de la política nacional (“hay que mojarse”, sí; pero no hay que ahogarse en sucias arenas movedizas), empiezo una serie de artículos para dar respuesta a unos pocos lectores de El Hijo del León. Resulta curioso comprobar que un libro que ofrece tantas novedades sobre tan diversos temas, suscite tanta controversia en una cuestión que sólo trato tangencialmente: la figura de Jesús. Figura además, víctima de un debate estéril que devino insensible explotación: la historicidad de Cristo. Nada más lejos de mi intención que polemizar en tan trillada materia… Lo que hago con este post es responder a un pedido y ofrecer una sinopsis de la teoría que planteo en el libro, teoría ciertamente novedosa (y de forma automática, polémica por ello) . De hecho, tanto los detractores como los que consiguen ver esta teoría insertada en su contexto, me reconocen la novedosa verosimilitud de mis interpretaciones sobre la figura histórica de Jesús a la luz de los descubrimientos del danés Christian Lindtner.

El Jesús que planteo en El Hijo del León es una figura religiosa insertada en un contexto tradicional muy concreto y bien definido, el dashavatara, la secuencia de avatares de la presente humanidad según la espiritualidad aria. En el caso concreto de Jesús, esta manifestación avatárica se considera un avesavatara del noveno descenso referido como Buddha. Y esa es la acotación de esta figura, el gran ciclo búdico, el último antes de Kalki, en el que cual nos encontramos, lo que desde una perspectiva occidental llamamos cristiandad.

Este punto inicial de mi teoría no es una especulación caprichosa surgida de un ejercicio teosófico o algo por el estilo. En el libro fundamento la identificación de Jesús con figuras esperadas y definidas en diferentes tradiciones, como el Mleccha-avatara de los hindúes o el Metteya de las comunidades budistas primitivas. Muestro la simetría de este ser esperado a través de los textos védicos en el caso del contexto hindú y con el propio canon búdico en el caso del budismo. Y también a través del soporte filológico del ya citado Lindtner, de los paralelismos de las fuentes brahmánicas, búdicas y evangélicas, y de la historicidad habida dentro del ahmadismo (en el que hay poca, tan poca como en las fuentes católicas, judías o musulmanas), niego algunas cosas que ya son muy dificiles de defender con los datos de los que disponemos. Principalmente, tres puntos que niego: 1) La fuente espiritual y doctrinal de Cristo es judía. No. Es falso y lo demuestro. 2) El contexto de actuación de Cristo es el Mediterráneo Oriental. No. En el libro demuestro que su alcance es universal y que esta manifestación es la misma (con otros nombres, dependiendo de la cultura) que está detrás del Mahayana búdico, y por extensión del Ch´an chino o el Zen japonés. y 3) La vida de Jesús se limita a la biografía narrada por los Evangelios. Lo niego, pues la vida de Jesús fue más extensa.

Niego estos tres puntos porque en El Hijo del León ofrezco sesudos razonamientos y sólidos argumentos para hacer cinco afirmaciones tan chocantes y polémicas como verosímiles y potentes, incluso históricamente, en comparación con una historicidad (la evangélica) que brilla por su ausencia:

Jesús fue un afgano
Si la figura de Jesús predicó palabras búdicas (tal y como ha demostrado el Dr. Lindtner) y el vehículo de esas palabras en su forma escrita (el evangelio) fue la lengua griega, esta figura tuvo que nacer en un contexto greco-búdico. Por lo tanto discrepo con el admirado Andreas Faber-Kaisser cuando dice que “Jesús viajó al Indo”, porque estoy convencido de que Jesús no fue al Indo, sino que nació en el Indo. O con más precisión, Jesús nació como bactrio, en la frontera con Gandhara, en lo que hoy sería Afganistán. Esa región estaba poblada desde tiempos del Imperio Aqueménida, entre otras, por la etnia banisrael, que eran los descendientes de los súbditos expatriados del Rey Peqah. Yo sugiero que Jesús pertenecía a esta etnia, pero como fuese, la Bactria del año 0 era el centro de la espiritualidad greco-búdica y, por lo tanto, Jesús tuvo que nacer ahí, en los dominios del Imperio Kushán. ¿En qué ciudad? En el único Belén posible sugún las fuentes búdicas y las profecías hindúes del Mleccha-avatara… en ningún caso en Palestina. Yo sostengo que la figura histórica referida como Jesús nació en la ciudad de Jalalabad, en lo que hoy sería Afganistán. Sostengo que Jesús fue un afgano.

Jesús tuvo una formación búdica
El viajero ruso Nicolai Notovitch testimonió la crónica de un lama bactrio llamado Sam Isa, que nació apróximadamente en el año 0, que tiene muchos puntos en común con la sucinta biografía evangélica, y que nos habla de un ser humano prodigioso con dones de diglosia, inexplicable erudicción y poderes taumatúrgicos desde la más tierna infancia. Fue un niño prodigioso que tuvo la más alta formación espiritual en algún monasterio de la ribera del Jelhum, en la actual Kashmir. Este Sam Isa viajó durante toda su adolescencia y parte de su juventud por todo el Subcontinente Indio y durante su periplo adquirió el dominio sobre los siddhis panindios que se corresponderán en forma de calco con los milagros evangélicos. Sostengo que este joven sabio, profundo conocedor de la soteriología búdica e hindú, no era otro que Jesús.

Jesús realizó una misión en el contexto occidental
Tanto el Mleccha avatara de los hindúes como el Metteya búdico hablan de una manifestación divina con misión en el extranjero, en Occidente. ¿Por qué precisamente en Palestina? Es un misterio. Yo sugiero la posibilidad de que Jesús, como descendiente banisrael nacido de hecho en un contexto grecobúdico, tuviera como misión actualizar el mensaje soteriológico budista, usando el lenguaje griego e insertándose en el contexto geográfico de la antigua y ya desaparecida religión israelita. Y de hecho, tal y como demuestra Lindtner, eso es el Cristianismo en definitiva: una actualización del mensaje búdico para la mentalidad mediterránea, usando el griego en vez del sánscrito.

Jesús sufrió una muerte docética que fue continuada por su segunda vida (Resurreción)
Este es el punto más polémico de la teoría de El Hijo del León en lo que se refiere a Jesús. Sin entrar en espirales y laberintos teológicos, sólo sugiero la verosimilitud de la explicación panindia a lo que el Catolicismo tradicionalmente se refiere como “Resurrección”. Desde la perspectiva yóguica, morir y volver a vivir no es un “milagro”, sino el día a día del periplo del siddha. De hecho, la misión de morir y resucitar para salvación de los hombres, no es un concepto originalmente cristiano, sino búdico (el Bodhisattva), y este a su vez, shivaítico, muy primitivo. Jesús parece, actúa y es, desde cualquier punto de vista, un yogui panindio.

Jesús continuó con su misión determinada como manifestación avatárica: la universalización del mensaje búdico
En El Hijo del León se encontrarán sólidos argumentos, algunos de ellos historicistas, sobre la prolongación de la vida de Jesús más allá de su muerte docética en Jerusalén. Yo propongo la teoría de que la valencia de esta figura religiosa (Jesús, Mleccha, Isa, Sam Isa, Metteya, Yeshua…) explotó en dos inmensas ondas expansivas: una hacia el Oeste como Cristianismo y otra hacia el Este como Mahayana. Ambos fenómenos revolucionaron religiosamente el mundo: la primera hasta Finisterre (y siglos después, América) y la segunda, impregnó todo el Indo, reformó el taoismo chino como Ch´an en China, llegando a Mongolia, al Sureste Asiático y posteriormente a Japón. Considero a Jesús y a su misión, hechos religiosos verdaderamente universales, al menos en lo que respecta a la humanidad: Jesús y su mensaje son “universales”,καθολικός, katholikos, a pesar de la empresa con ese nombre, la Empresa Católica.

Y a propósito de esta empresa, escribo no una carta, sino una nota en un post-it amarillo a Francisco I, el papa que cierra el sello de la subversión absoluta de la figura y el mensaje de Cristo. El título de la cartita no es sino un guiño a uno de mis maestros (maestro con el que no puedo estar más en desacuerdo en tantas cosas y con el que tanto me gustaría discutir esto), mi querido Fernando Sánchez Dragó. La Carta de Jesús a Bergoglio, el papa que completó la reforma de albañilería de la Iglesia en Sinagoga, es un pequeño párrafo del libro que ya hace más de un año que sólo me da problemas y dolores de cabeza, El Hijo del León:

“Existen grandes misterios en la institucionalización del cristianismo como Iglesia, en principio “católica”. Algunos de ellos los intenté penetrar en la obra precedente (La Rueda de los Cuatro Brazos). Lo cierto es que resulta muy difícil de explicar cómo en poco más de tres siglos, el cristianismo auténtico fue deformado a través de una institución que surge bien definida en Nicea como una antítesis del Evangelio. Pero más encriptado que ese proceso de traición de la Iglesia primitiva, se muestra el proceso más amplio que permite ver hoy en día una Iglesia completamente de espaldas a la valencia cristiana y bajo control absoluto del mismo establishment político que ordenó arrestar, torturar y asesinar a Jesús. Quizás nadie ha podido explicar el enrevesado proceso de subversión que hizo de la Iglesia actual, una institución controlada por los mismos judíos del Sanedrín, asentada en la misma Roma de la que vino la prefectura de Pilatos y en posesión de las mismas herramientas de tortura y manipulación social de hace dos mil años (ahora en versión high-tech). La humanidad ha tenido que esperar veinte siglos para comprobar con la evidencia actual, aquella predicción que aseguraba que, al final de los tiempos, Roma sería una de las sedes del Anticristo.”

Comentario
Hola Ibn Asad,

Parece que has decidido cambiar de tercio, lo celebro, aunque me parece que eso no excluye directamente de poderse ahogar en arenas movedizas, sean más o menos sucias aparentemente. Precisamente para hablar en profundidad de este tema, como cualquier otro, en la actualidad parece imprescindible “ensuciarse” levantado “mierda”.
Desconozco al Dr. Lindtner y su trabajo, pero como, creo que, ya te comenté al leer el tercer libro de tu trilogía, El Hijo del León: A mi manera de entender parece obvio que el mensaje, enseñanza y “misión” de Buddha y Jesús fue la misma en esencia. Lo cual percibí tras leer “las enseñanzas o textos a cerca de Buddha y Jesús”, aunque ellos parece que no eran precisamente los escritores, y sobretodo tras una larga “discusión virtual”, en un blog que cerré y que duró semanas, con un sabio seguidor de Jesús como “única luz del mundo”, de la que pude aprender mucho mientras duró, aunque no se si lo hice. Este hecho me obligó a estudiar más a fondo la figura de Jesús y sus palabras, tratando de empatizar con el ser, la persona y el personaje para entender finalmente que se trataba del “mismo” mensajero a cerca del cual había estado un tiempo leyendo y meditando (Buddha) y que su mensaje parecía universal. Esto sucedió aproximadamente 6 meses antes de recibir la publicación de tu libro, así que al leerlo realmente no me sorprendió tanto lo que exponías como el hecho de que existieran conocimientos y ciencia, antiguos y “enterrados”, alrededor de este tipo de realidades espirituales perfectamente definidas y que nos expones a modo de síntesis a través de “los 7 artes” en tu libro, “el trivium” (gramática, dialectica y retórica) con tus escritos y expresiones mitológica, simbólica e histórica y “el quadrivium” puntualizando en cada uno de los avatares su expresión numérica, geométrica, astológica y musical. (¡Enhorabuena por tu obra una vez más!)

El remate, nunca mejor dicho, vino al leer a cerca de Kalki y “su barrida”, porque precisamente al leer a cerca de Buddha y Jesús ya empece a decir que si “estos dos” levantaran cabeza y vieran el percal que tenemos montado en el planeta, caerían muchas cabezas, o quizás todas. Me da la impresión que no iban a ser “bien recibidos”, ni juzgados como “pacifistas” ni siquiera por parte de las “instituciones” que dicen representarles.
Por ejemplo, canta un poco el hecho de que la sede de los que representan a Jesús esté en la ciudad del imperio que lo condenó, bajo denuncia, si no me equivoco, por parte de algunos sacerdortes judíos, también curioso lo de los judíos que en principio se vieron sometidos y enfrentados al imperio Egipcio pero cuyos dirigentes y mandatarios parece que siguen, aún hoy, estrategias y costumbres de esos mismos emperadores y sacerdotes, incluso su templo de Salomón huele a “egipcio” (https://www.youtube.com/watch?v=B4qmgqO944I).

Por cierto, intuyo que una de las cosas con la que no estás de acuerdo con el maestro Fernando Sánchez Dragó, puede ser cuando dice que “estas” figuras o personajes como Jesús, Buddha, Rama o Krishna no cree que existieran realmente. A cerca de este asunto le escuché decir por ejemplo que no era posible tener la cantidad de hijos que se le atribuyen a Krishna. Claro que uno puede pensar (más aún dentro de unos años…) que leerse más de 30.000 libros en una vida que suma y sigue, como el maestro Dragó, también es imposible.

Saludos maestro.

Ibn Asad
Bueno, y yo añadiría a lo que dices, que no entiendo que Fernando se sorprenda con la prole de Krsna, cuando él mismo (Dragó) le sigue a la zaga… casi, casi, y si no fuera por esos 30.000 libros que tanto tiempo le habrán llevado, empata con Krsna en número de hijos.

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7 respuestas a Carta de Jesús a Bergoglio (Ibn Asad)

  1. Mohamed dijo:

    Slam oualeikoum oua Barakah, ya sadik 3aziz! Debo decir una vez más que, tal y como a los magníficos libros de la trilogía de Sidi Ibn Asad, aprecio sobremanera este artículo, del desgraciada y misteriosamente “desaparecido” Sidi Ibn Asad. Pero, aún así, ya Apareador 3azizi, no puedo contener más mis dudas interiores respecto a un asunto, que me dejó perplejo hace unos meses al conocer la obra de Sidi Ibn Asad, y que desembocan en la siguiente pregunta: Como se pueden ustedes considerar como filósofo de categoría a alguien como Fernando Sánchez Dragó? Debo decir que yo soy tradicionalista, anti-moderno y anti-progresista; lo cual quiere decir que también soy anti-“conservador”, pues los conservadores suelen ser hipócritas que parlotean acerca de la defensa de “valores tradicionales” mientras apoyan el neoliberalismo criminal, e incluso no se oponen al suicidio en masa que supone el “progreso” tecnológico. Asímismo, mis posicionamientos se podrían definir convencionalmente como parte izquierdistas y parte derechistas (pues en ambos espectros ideológicos [aunque ya cada vez más, ambos se están diluyendo del todo en la locura de la modernidad] se pueden encontrar resquicios de lo verdaderamente tradicional). En cuanto a Sanchez Dragó, se puede apreciar cierta independencia respecto al Establishment, en sus razonamientos, etc. Pero no me parece sano considerar a un pedófilo declarado como Sánchez Dragó (al estilo de Salvador Sostres, con el cual debo admitir también cierta sintonía en cuanto a algún planteamiento suyo), como una maravilla de filósofo y pensador, en el cual se pueda confiar plenamente para analizar la realidad en general… Ojo, en algunas cosas coincido con él, como con Sostres, en algunas cosas también… Pero una cosa es ser un verdadero tradicionalista que se esfuerza en combatir, tanto interior como exteriormente (verbalmente me refiero, así como también a actuar en la vida de la manera adecuada para liberarse uno de la sinrazón degenerativa de la modernidad y el “progreso”, en todos los campos), contra nuestro cosmos sensible ya tan degradado (y sobretodo contra la creciente fuerza infrahumana que casi lo abarca ya todo); y otra cosa muy diferente es tener la más mínima simpatía por especímenes como Fernando Sánchez Dragó, o César Vidal, Salvador Sostres, Federico Jiménez Losantos, José María Aznar, Esperanza Aguirre, etc. Y repito que, aunque he aprendido mucho de alguien como Sidi Ibn Asad, que me ha abierto todavía más los ojos, o de usted mismo, Sidi Apareador; soy consciente de que, por sorpresa mía, ustedes han aprendido también mucho, tal y como ustedes han dicho en otras ocasiones, de Sánchez Dragó; y por lo tanto no quiero que ello se lo tome usted como una falta de respeto. Pero la verdad es que me gustaría comprender el porqué de que unos razonamientos como los de Sidi Ibn Asad (al que veo, a mi parecer, un poco indulgente en ocasiones con el nacionalismo español cutre-garrulo del PP y la llamada caverna; aunque naturalmente suscribo todas sus opiniones acerca del racismo de los nacionalismos periféricos catalán y vasco), que están tan lejos de esta derechona ráncia (tal y como en el otro lado está la izquierda casposa, ambas se complementan en el comecocos social de masas, evidentemente), puedan haber sido extraídos en, digamos, volúmen considerable (usted y Sidi Ibn Asad han llegado a declarar “maestro” a Sánchez Dragó), de un personaje en tantas ocasiones detestable como Sánchez Dragó… Quiero de nuevo pontificar que, a todos los efectos, lo que yo he aprendido de Sidi Ibn Asad (y de usted) me seguirá sirviendo del mismo modo, y también que mis numerosísimas coincidencias en cuanto ideas, experiencias gnoseológicas, opiniones, cosmología, etc. Seguirán siendo las mismas. Y le pido disculpas en caso de que mi tono haya podido ser, en alguna de mis línias, algo ofensivo (le aseguro ya sadik 3aziz, que no ha sido en modo alguno mi intención, en el caso de que ello haya parecido tal) Barek Llah ta3ala fik ya sadik 3aziz! Choukran!

  2. Apareador dijo:

    Hola Mohamed,

    Ante todo tenga por seguro que no considero en absoluto una falta de respeto sus comentarios y dudas que entiendo y me parecen muy razonables. Es más, se agradece la valentía de exponerlas pues uno siempre está abierto al debate amistoso de las mismas.
    Como premisa le diré que si ha leído, en este blog, el apartado “Bibliografia de una vida” (En este caso la que a mi me toca vivir) encontrará que, desde mi punto de vista “más contemplativo”, “Todo” puede ser maestro, pues toda realidad puede ser observada como “símbolo” (Símbolos con los que se debe convivir para aprender sin darlos nunca definitivamente por comprendidos tal y como aprendí del maestro y compañero geómetra Jaime Buhigas). Esto dependerá, evidentemente, de la mirada de cada uno ya que la maestría también recae en el aprendizaje continuo. Y lo veo de este modo porque considero que es precisamente ese “Todo” o “Absoluto” o “Unidad” el Gran Maestro de la Maestría que integra y funde caos y cosmos sin división dual sino con discernimiento. Otra forma de expresarlo sería por ejemplo con la enseñanza del “Yo soy Eso”.

    Dicho esto trataré de “resolver” sus dudas, por mi parte ya que desconozco la del maestro Ibn Asad, siguiendo en lo posible el hilo de su comentario.
    Veo que en resumen la duda principal es la que usted comenta al inicio: “¿Como pueden ustedes considerar como filósofo de categoría a alguien como Fernando Sánchez Dragó?”
    En primer lugar creo que nunca he consideraro a Dragó un “filósofo de categoría”, en todo caso como él mismo dice tan sólo un gran lector y escritor, del cual valoró sobretodo su obra escrita y después de leer varios de sus libros estoy de acuerdo con el maestro Ibn Asad en que Gargoris y Habidis sería la obra imprescindible de este maestro escritor si sólo se quiere leer una. Por lo demás, por supuesto que Dragó cuenta con la capacidad de filosofar y amar la sabiduría como cualquier ser humano, ni tan si quiera lo destacaría como un “intelectual” ya que también como él mismo dice: Cualquier ser humano es “en parte” intelectual, pues se trata no sólo de una capacidad sino de una de las condiciones de la condición humana como también podrían mencionarse la animal, emocional, espiritual…

    En segundo lugar entiendo los posicionamientos que menciona, pero en mi caso me ha costado y cuesta mucho trabajo el haber dejado de ser anti- lo que sea, ya que para ello deben trascenderse muchas opiniones exteriores y dualidades de la propia mente para ampliar el discernimento y situarse sobre la dualidad (Igual que si hace dos puntos y traza una linea recta debería situar un tercer punto centrado, que puede ser más elevado, para formar un triangulo equilatero formando un “logos” que “deshace” el conflicto dual que supone una linea que tan sólo “parte en dos” el espacio, recobrando así la sensación de “la unidad”) … Aunque obviamente cuando toca bajar al ruedo, en muchas ocasiones, uno debe elegir cual es su lugar al igual que Arjuna en la gran batalla que enfrentó a Pandavas y Kauravas o Kurus.

    En tercer lugar considero muy arriesgado y complicado el tratar de “definir” a alguien y más si hablamos de “terceras” personas. Es tan sencillo como darse cuenta de lo complicado que es conocerse uno mismo de verdad y a fondo. Podría serlo todavía más si tenemos en cuenta que Dragó tiene muy claro eso de: “Yo sólo soy yo cuando estoy sólo” tanto que incluso lo tiene gravado en la puerta de su casa y gusta de ir a menudo con una camiseta que dice “Yo no soy Dragó”. Por lo tanto no voy a juzgar a alguien y menos por lo que pueda mostrarse de él en su imagen “pública” que no es más que eso: una imagen, pura fachada. Y no por considerar a alguien maestro en ciertos campos se va a comulgar con todo lo que dice o hace esa persona. Ni mucho menos seguir su camino, lo cual sería inapropiado, pues cada uno tenemos el deber de seguir “nuestro” camino, ya que hay tantos caminos como seres humanos. Un camino que a veces nos acercará o alejará de otros seres, lo cual puede hacerse de muy diversas maneras dependiendo de la actitud de cada uno, porque no podemos ni debemos seguir el camino de otro, ya que con quien compartimos el camino de principio a fin es con nosotros mismos aunque pueda hacerse sabiendo que todo son “mismos”, todo pueden ser espejos o que al final todos llegaremos al mismo sitio.
    En mi caso puedo decirle que me acerco a los maestros con entusiasmo pero consciente de que tal y como me acerco deberé separarme así que cada vez intento medir más ese “entusiasmo” para no caer luego en frustraciones compensatorias. Y también como dice el maestro Ibn Asad, puedo decirle que no comparto muchas de las opiniones del maestro Dragó o su “modus vivendi”. Sencillamente miro como aprender día a día tratando de no tomar ninguna decisión en función de que haría aquí tal o cual maestro, lo cual en última instancia es imposible de saber. Pero eso ni quita ni pone y menos con alguien que se muestra capaz de admitir las críticas de sus “enemigos” que no son pocos en la Expaña de la falsa corrección política, la doble moral, la mojigatería y el discurso de valores dominantes del internacionalismo secularizador. En cuanto al resto de personajes todavía puedo decir menos porque o no les conozco de nada o se bien poco de su vida y su obra, quizás porque no tengo televisor ni leo periódicos o porque al fin y al cabo, en el fondo, valdría la misma explicación.
    Lo que detestamos de los demás, podemos detestarlo porque en cierta medida también está en nosotros, sino no podríamos apreciarlo ni despreciarlo, eso no significa que uno tenga que estar de acuerdo con todo ni mucho menos, como ya le he dicho, yo mismo estoy en desacuerdo con muchas opiniones o puntos de vista del maestro Dragó y en cuanto a lo que uno haga con la vida será uno mismo quién lo sufrirá y disfrutará.

    En cuarto lugar, le repetiré que no es necesario que usted se disculpe porque no me ha ofendido y además se expresa con mucho respeto y educación. En todo caso podría ofenderse Dragó y yo no soy Dragó, como él mismo dice y creo, a riesgo de equivocarme, que tampoco él se ofendería por lo que usted expone como su opinión aunque supongo que podría matizar lo dicho a cerca de él y verá que ni quiero , ni puedo, ni siento ninguna necesidad de defender a este maestro que por otro lado ha demostrado que para eso ya se las apaña bastante “bien”.

    Por último, veo en el final de su comentario que usted puede entender todo lo que le he expresado, porque dice usted: ” Quiero de nuevo pontificar que, a todos los efectos, lo que yo he aprendido de Sidi Ibn Asad (y de usted) me seguirá sirviendo del mismo modo, y también que mis numerosísimas coincidencias en cuanto ideas, experiencias gnoseológicas, opiniones, cosmología, etc. Seguirán siendo las mismas…” Exactamente de eso trata todo lo dicho, todo lo aprendido y vivido le sigue sirviendo a usted a pesar de que no esté de acuerdo conmigo o con Ibn Asad o con quien sea, lo cual ya le digo que al menos por mi parte no supone ningún problema ya que si todos estubieramos ablosutamente de acuerdo en todo no existiría la multiplicidad diversa de la naturaleza que se manifiesta en infinitas formas aunque comparta esencia y unidad. Para eso ya existen los homogenizadores del Nuevo Orden mundial y su gran cagada de todas las eras , la débil tecnocracia de los egos frustrados y la mojigata Nueva Era de pacotilla.

    Sólo añadir que en un comentario anterior usted me habló de conferencias de Ibn Asad y, como ya le pregunté, me gustaría saber si existen más conferencias a parte de la de las “revueltas árabes” en su presentación del libro de La Rueda de los Cuatro Brazos.

    Un afectuoso saludo
    Apareador

    • Mohamed dijo:

      Slam oualeikoum oua Baraka ya sadik ino 3azizi. Quisiéra decirle que le agradezco de todo kalb su respuesta, ya sidi, pues me ha ayudado a relativizar mejor aún toda la información que reciba en general, para poder, poco a poco discernir la “verdad” a través de diferentes puntos de vista, usando el cribamiento adecuado: recordando lo que le he dicho, en mi anterior comentario, de aprender por igual, de dos opuestos para encontrar puntos en común que me ayuden a “completar el puzzle” (ya m entiende). En cuanto a la conferencia, la verdad es que estuve buscando más conferencias de Sidi Ibn Asad, pero únicamente encontré ésto: https://youtu.be/DRrFsdbsNng. Es un mensaje de Ibn Asad para el infame ex-rey Juan Carlos de Bourbon. A decir verdad me emocioné viendo como Sidi Ibn Asad ponía a ese cerdo del ex-rey. Barek Llah fik ya akhi ino 3azizi.

      • Apareador dijo:

        Igualmente, gracias por compartir sus dudas y también el enlace. También me emocioné al escucharlo hace algunos años, un mensaje “optimista” que transmite honor y fuerza.
        Un afectuoso saludo
        Apareador

  3. Mohamed dijo:

    De todos modos, ya sidi, quisiéra también comentarle algo acerca de un asunto, sobre el que ya llevo bastante más de un año reflexionando, para ver que opinión pueda tener usted acerca del mismo. Verá: en cuanto a las búsquedas que he llevado a cabo progresivamente desde hace unos pocos años, para llegar al, de momento (Nchalah ta3ala sea pronto mayor), pobre conocimiento gnoseológico respecto a nuestro cosmos sensible y en consecuencia respecto a la Realidad Última y por lo tanto Única Verdad… Pues bién, uno de los muchos detonantes que me llevaron a realizar tales búsquedas intelectuales, que tras numerosos sufrimientos psicoemocionales (que me fueron moldeando como hombre, como persona, como ser humano… Y que finalmente, y realmente, me acercaron, al menos un poco para comenzar, a la Conciéncia), desengaños, conflictos, etc. En definitiva, que tras ir aumentando conocimiento, contrastando fuentes e informaciones, reflexionando sobre lecturas y textos, etc. Pues me lleváron a la situación actual, en la que soy mucho más fuerte, más seguro en casi todos los sentidos, me esfuerzo más en general, etc. Ya me entiende. Bien, uno de esos muchos detonantes fue ver la serie televisiva de Los Tudor. Verá, esta serie está ambientada en el eje de acontecimientos que marcan la “niñez”-“adolescencia” del Novus Ordo Seclorum, es decir el Renacimiento y la Reforma-Contrareforma. Pero concretamente en la Inglaterra Tudor, que fue el residuo embrionario de la Francmasonería Anglo-Americana y del Imperio Británico (y de todos los retoños de éstos; el genocidio de los pueblos amerindios norteños, la fase más espantosa del transatlantic slave trade [que quizás solo fue un poco peor que el español y portugués, pero cuidado también con el anglosajón], el racismo cientifico de la pervertida e hipócrita sociedad victoriana, y un largo etc.). A mi me impactó tal y como se representaba en la serie la perfidia y crueldad de los nobles y burgueses usurarios protestantes ingleses, la megalomanía diabólica de Enrique VIII, el mercadeo no menos infame de los clerigos católicos, el puritanismo religioso de nobles y burgueses (y en cuanto a las mujeres protestantes que allí aparecen, una especie de proto-feminismo por parte de unas mujeres, que algunas incluso, son más arrogantes que el diablo y ambicionan el poder por encima de todo) que en privado violaban mujeres, eran sodomitas, dejaban morir de hambre y tortura a los más pobres, etc. Usted recuerda la serie? Usted cree que todo ello que le expuesto, en conjunto, puede tener un valor y significado especiales en relación a la verdad de la cual estoy más cerca ahora? Porque yo muchas veces me digo a mi mismo: si esa serie televisiva retrata a la perfección el embrión del Novus Ordo Seclorum, realmente coincide perfectamente en cuanto a factores (aquel entonces) y producto (hoy día, y sabe muy bién de lo que hablo). Le agradezco, por cierto, que se haya avenido en tantas ocasiones a discutir conmigo mis reflexiones y planteamientos, ya sidi. Ana achkourak. Barek Llah fik.

    • Apareador dijo:

      Una vez más le trataré de responder siguiendo en la medida de lo posible el hilo de su mensaje.
      Empiezo por el final: Igualmente agradecido por la invitación a seguir escribiendo que usted me brinda.
      El desengaño y el conflicto suelen ir ligados, probablemente un desengaño, es decir, descubrir un engaño genera siempre un conflicto y por lo tanto una cierta posibilidad de cambio, precisamente eso significa “crisis”, cambio. El cual suele ser doloroso, como lo es por ejemplo, cualquier nacimiento humano (Aunque los analgésicos ciudadanos y el transhumanismo lo estén erradicando aparentemente en su carrera infrahumana hacia ningún lugar) y a menudo, por no decir siempre, conlleva sufrimiento, de ahí que nos empuja a trascender para no quedar apegados al sufrimiento, que aunque se presenta como inevitable puede ser observado desde una perspectiva más “elevada y profunda” al mismo tiempo desde donde puede “diluirse”. De ahí que conceptos como dolor, sufrimiento, desengaño o conflicto que son vistos actualmente como “algo negativo” pueden tornarse en “algo positivo” desde un perspectiva dual.
      En todo proceso de creación existen según los alquimistas tres fases:
      Una primera fase “negra”, de destrucción, de desengaño, que obliga a darse cuenta de la mentira, de lo que ya no sirve para deshacerse de ello, un proceso prácticamente de higiene que causa conflicto y suele ser doloroso y por lo tanto puede acarrear sufrimiento y en el que no sirve sólo quejarse.
      Que viene seguida de una segunda fase “blanca”, de descubrimiento de un potencialidad infinita, donde uno observa que todo es posible y que suele ser la “más gustosa” y que conlleva el riesgo de querer permanecer en ella, pero desde ahí no se termina de realizar nada y se corre el peligro de acomodarse y caer nuevamente en la “fase negra”, lo cual reconozco por experiencia.
      De ahí que sea necesaria la fase “roja” donde uno debe ver, comprender y aceptar sus límites, lo cual supone una vez más la posibilidad de desengaño, conflicto, dolor y sufrimiento, con lo cual no resulta nada fácil porque requiere una “extrema sencillez”, pero que por lo visto si se sabe llevar a cabo ofrece la posibilidad de la “creación dorada”, de la realización de la obra, de la obtención del “oro alquímico”.
      Lo más curioso o incluso quizás paradójico es que estas “fases” suceden todo el tiempo y por lo tanto, no por haber alcanzado una de ellas uno está a salvo de caer nuevamente en la primera (https://www.youtube.com/watch?v=Q-hcu3zH634).
      Le comento esto porque, para mi, “investigar” a cerca del Novus Ordo Seclorum supuso y supone seguir destapando la mentira que hay que destruir en la primera fase, imprescindible y por lo tanto necesaria, pues su supuesta obra de todas las eras no supone más que una retorcida falacia infrahumana, en la que no debemos quedarnos atrapados para poder ser capaces de “crear de verdad”, porque la creatividad no es sólo una capacidad humana sino una condición, al igual que la intelectual o la emocional, que estos perversos quieren mantener mermada y para ello se sirven de infinidad de inversiones simbólicas que nos impiden ver más allá de sus “males”, sometiéndonos a la ignorancia.
      Dicho esto, en respuesta a su primera pregunta debo decirle que ni siquiera conozco esa serie que menciona. La última “superproducción” de serie televisiva que vi, si no recuerdo mal, fue “Lost-Perdidos” (de la que comento alguna cosa en esta entrada: https://poesiamanifiesta.wordpress.com/2014/11/12/potencialidad-friki/).
      Debemos tener en cuenta que cualquier serie “actual”, está realizada por gente “actual”, de “nuestra época”, es decir, modernos, por mucho que se pueda calificar de histórica, no deja de ser una mirada presente hacia un supuesto pasado, y que además es y será vista por unos “ojos también modernos” aunque algunos nos esforcemos en trascender esa mirada para ver con más claridad y dar lugar a la lucidez. Además no dudo de que se hace lo posible en estas producciones para intentar mostrar como algo “normalizado”, o costumbrista, muchas de las aberraciones que vemos y vivimos en la sociedad actual. Esto no quita nada a cerca de sus observaciones, pero creo que hay que tenerlo siempre en cuenta cuando nos sometemos al ejercicio de ver este tipo de producciones en la actualidad.
      En cuanto a su segunda pregunta creo que no y sí al mismo tiempo, trato de explicarme. No creo que ésta o cualquier otra serie ofrezca nada más que sombras (como las de la caverna de Platón) y que ninguna Verdad última será revelada a través de una pantalla. Pero no dudo de que pueden ser reflejos de algo tangible. Y sí, porque no dudo de que le haya podido servir a usted de “detonante” para que uno se mire a si mismo y se de cuenta de las cadenas que le atan y supongan un “primer paso” para la liberación (Como a mi me sucedió con el documental Zeitgeist que tras investigar mucho descubrí que no era más que un panfleto eugenista que se aprovecha de la ignorancia del espectador) (Al igual que sucede en el mito de la caverna) para conducirnos a ver la realidad tangible que se esconde tras las sombras e incluso ir más allá y ver que realmente es el fuego el que hace que éstas sean emitidas en la pantalla. Un fuego “creado” por el hombre, como puede ser por ejemplo el del Novus Ordo Seclorum, pero si miramos más allá nos daremos cuenta de que estamos en una especie de túnel, una cueva, y que al fondo parece brillar un punto de luz, y si seguimos caminando quizás alcancemos a salir de la cueva y ver el sol, que ni siquiera podremos mirar directamente y que incluso puede deslumbrarnos de tal manera al salir que nos empuje a entrar de nuevo en la cueva, pero si salimos podemos, al principio, observarlo reflejado en el agua y así poco a poco quizás podamos ir acostumbrando a nuestra vista hasta poderlo mirar directamente, para más tarde tener la opción de regresar a la cueva a tratar de ayudar a liberarse a nuestros hermanos, donde probablemente nos darán muchos palos o incluso nos matarán, pero al final todos debemos alcanzar “esa luz” que es la misma que, a mi manera de entender, ilumina nuestra “conciéncia” y nos aporta lucidez.
      Entiendo que quizás no esperara una respuesta en “esta linea” pero esto es lo que se me ha ofrecido a escribir y espero que nos sirva a ambos, así como a todo el que pueda leerlo, porque parece que en ese camino nos encontramos y finalmente nos encontraremos todos.
      En lo referente al “posible embrión” de lo que vivimos hoy le diré que por los apuntes que me ha ofrecido de la serie tiene mucho sentido observar como posible época embrionaria del Novus Ordo Seclorum la que usted indica que sale en esa serie, aunque su manifestación más evidente no se diera hasta el S.XVIII como tan bien nos apunta Ibn Asad en la danza final de Kali. Esto ya depende de interpretaciones y lo que entendamos por embrión, ya que en el Hijo del león ya se apuntan, de un manera muy erudita, a épocas muy anteriores con el origen de los jázaros y sus posibles antecesores, e incluso he visto y escuchado interpretaciones de un origen anterior que quizás estén tregiversadas o incompletas por falta de conocimiento sobretodo por diversas interpretaciones, como por ejemplo esta: https://www.youtube.com/watch?v=qa1jWpGcBok , se lo indico porque me parece entender que usted está interesado en conocer el posible origen del Novus Ordo Seclorum y quizás le sirva de algo. Aunque lo vi hace ya unos 3 años y no lo recuerdo muy bien, seguramente hoy estaría en desacuerdo con parte de su contenido, pero eso no quita que pueda aportar algún apunte interesante, quizás incluso lo revise para comprobarlo.

      Para terminar sólo añadir una frase que dicen algunos grandes maestros y es que: “El buscador es lo buscado”, también podríamos decir que el observador es lo observador, así que parece que debemos conocer al que conoce.

      Una vez más agradecido por su invitación
      Un afectuoso saludo
      Apareador

  4. Mohamed dijo:

    Slam oualeikoum ya sidi Apareador 3aziz! Svah lhir! Quisiera también, en línea a lo que te comenté sobre la serie Los Tudor y la relación de su simbolismo con la presente manifestación del Novus Ordo Seclorum,presentarte este link y que leyéras, cuando tuvieras tiempo, el artículo que está escrito allí: https://systemssymbols.wordpress.com/2014/03/12/venice-england-the-tudors-and-lucifer/ Pues realmente, estaría muy interesado en saber tu opinión última a este respecto ya sidi. Barek Llah fik!

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