Carrera sin correr: Conocer el poder de conocer

Este primer párrafo era la posdata de este escrito, pero como soy bondadoso y no soy traidor, dejaré que sirva de aviso por si quieren pasar de largo:

A modo compensatorio por el tostón publicado quizás no publique nada durante un tiempo indefinido, ya que también me preocupa la difícil “digestión” o posible “indigestión” del lector o lectores, por pocos que sean los que se pasean por aquí, ante tal “rollito de otoño”…

Hace un tiempo, después de unos años “bombardeando mi muro de la red de control social”, que he borrado en más de una ocasión, expuse que:

“Después de estos años de lecturas, debates, datos, reflexiones para tratar de adquirir conocimiento, uno se da cuenta de que “el poder” se basa en “el conocimiento”. Siempre ha sido así en la “historia humana” y muchos lo han apuntado durante la misma.

Podemos observar en la historia “conocida a nivel público” cual es la forma de gobernar y la empresa más antigua de la humanidad, si se observa con atención, ésta ha de ser necesariamente la primera fuente de conocimiento “privatizado” y conocido por antiguas civilizaciones. Tan sólo diré evidencias como que: no son los bancos, ni farmacéuticas, ni energéticas, ni estados, ni imperios, ni tan si quiera monarquías y que “yo” no lo apuntaré, pues no soy nadie para hacerlo. Así que dudo que lo encontréis en este muro.”

Un muro que he borrado en más de una ocasión acumulando más de 1000 páginas de texto, con otros tantos enlaces a más contenidos y que, en cierta manera, “atentaba contra la salud mental” del individuo.

Esto me ha servido también para conocer como “desaparecen” ciertos contenidos puntuales, en la “supuestamente” amplia red de internet mientras otra información prolifera como setas hasta derivar en ideas dementes, charangadas, teorías de la factoría de ficción y otras alienadas varias que son aceptadas en un show sin aparente censura, donde cualquier estupidez vale y es exactamente eso, se valora la estupidez en la medida que mantiene a la gente apartada del conocimiento, entretenida, ignorante de si misma, mientras se le cuenta que vive en “matrix” y que todo es mentira, “nos engañan!” dicen. Lo que no dicen es que lo siguen haciendo a través de la desinformación “alternativa”. Es curioso, porque de alguna manera todos venimos de la matriz, de la matriz de nuestra madre para ser más concretos, por lo tanto parece sencillo creer que vivir aún en la matriz es sencillamente una falta de madurez, “un tránsito” que algunos “listillos, amos del conocimiento” pretenden controlar en un “mundo de artificios” que se derrumban por si solos y por lo tanto no les importa mostrar “sus males” mientras generan “nuevas ilusiones” desde sus supuestos “destapadores” de la mentira y las medias verdades, que ya sabemos que son aquellas que “mediocratizan” la mente dando lugar a una visión mediocre de la realidad empezando por la de uno mismo, lo cual pone en bandeja “al poder” su propia perpetuación a través del “desconocimiento generalizado”.

Una amiga respondió al comentario que he expuesto al principio con esta reflexión:

“El conocimiento es poder. Pero el poder que se conoce y “mueve el mundo”, no únicamente se rige por este conocimiento. Obviamente es una gran herramienta, la “más apreciada”, buena y por desgracia peligrosa. Pero no deja de ser una herramienta para mover masas, en todos los niveles. Todo depende de quién y como se utiliza, y sobretodo, como se entienda este conocimiento..”

Obviamente no me pude resistir a la invitación de seguir reflexionando a cerca de sus palabras, así que, mientras lo hacía, escribí la respuesta que les dejo a continuación, esta vez más extensa, aunque me han llegado “voces” que, con cariño, me han dicho que mis textos son demasiado “espesos, densos” o “extensos y pesados”, y es cierto que reconozco esa espesura, densidad, pesadez y “extensión” pero mi ignorancia necesita muchas palabras para ser expuesta, así que aquí dejo la respuesta a la que he añadido comentarios y varias aclaraciones más para que no se haga demasiado corta y sea muy extensa, a ver si así recibo más críticas, siempre se agradecen:

Buenas compañera, creo que es cierto lo que dices y gracias por invitar a seguir con las reflexiones. Este es el resultado de la que yo he realizado al leer tu respuesta (Re-alimentada unos meses más tarde):

Creo que es cierto lo que dices: “Mover el mundo” no depende únicamente del conocimiento, es más, éste se mueve por si sólo. De hecho, no puede depender del conocimiento de ninguna de las maneras, el conocimiento humano sólo puede o debería tratar de entender, reconocer y explicar “la realidad propia y común del ser humano y su naturaleza original” a través de la observación, el discernimiento, el aprendizaje, la práctica y la experiencia existencial, “poseer o adquirir” este conocimiento a cerca de las fuerzas y “leyes” de la naturaleza y el universo, supone un cierto “poder”, ya que en realidad serían estas “fuerzas” las que “mueven el mundo” con cierto “sentido u orden” en medio del “caos”. Precisamente creer que somos “nosotros” quiénes regimos o debemos regir estas leyes parece una “impostura” y una pretensión “ególatra” de un ser que “olvida” los conocimientos a cerca de su origen, sus principios y se cree “amo del mundo”, sin pensar quizás que La Vida, la existencia, a todos nos ha sido dada, lo cual ya supone a mi entender una responsabilidad sobre la misma y la percepción de que igual que fue “dada, otorgada o manifestada” puede ser “quitada, privada o no manifestada” en cualquier momento. Con lo cual valorándolo desde un punto de vista “científico” podríamos considerarlo un error de percepción de mente, es decir, de la mente que cree poder suplantar la propia vida y existencia. Si observamos la inmensa suprahistoria de la humanidad (Expuesta en la obra de Ibn Asad, La rueda de los cuatro brazos), podemos percibir que este “error” es relativamente reciente en la historia, tanto es así que precisamente no va mucho más allá de la “historicidad” conocida, los últimos 6 milenios, como linea cronológica de acontecimientos reservada para los anales de la historia y que ha alcanzado en los últimos dos siglos un nivel de suplantación de conocimiento que ha permitido alcanzar de manera acelerada el nivel “degeneracional” de la presente humanidad carente de principios originales y sentido común precisamente por la carencia de tales conocimientos.

Utilizar como herramienta de control e imposición el conocimiento, como dices compañera, es la única estrategia posible por parte de quién persigue poder para poseer, someter, manipular, controlar o dirigir la ignorancia, en este caso, la del ciudadano, la de la masa, la del pueblo contabilizado y democratizado, que como conjunto “homogeneizado” parece el exponente más fácil de manipular, en voz de “la opinión pública” en un claro y suculento sistema para perpetuar la ignorancia calmada con analgésicos de todo tipo, entregando, destapando, continuamente “cabezas de ganado” ante la indignación del populacho, para que éstos, al igual que los zombies de walking dead, lo devoren, criminalicen y descarguen toda su furia sobre “los malos”, creando así un sentimiento justiciero democrático por parte del pueblo, por supuesto, todo y nada que ver con hace unos siglos, cuando, al menos, el rey tenía claro que si no se contentaba al pueblo con pan y circo de calidad su cabeza corría peligro literal, pues podía caer en cualquier momento. Hoy se retiran con grandes contratos vitalicios y antes, en cierta manera, su vida dependía del “cumplimiento de su contrato”.

Volviendo a la cuestión del conocimiento, precisamente la historia de la humanidad muestra, aunque no se observe de este modo en muchas ocasiones, que el ser humano partiendo de una concepción inicial de “estudio, búsqueda”, en la cual observa todo lo que le rodea para integrarse de manera perceptiva en la naturaleza, utiliza “la experiencia” precisamente para conocer los principios a seguir, siempre mediante observación y estudio de los mismos para tratar de comprender “su orden jerárquico”. Estos estudios se han hecho en muchos casos basándonos en el principio de que existe una armonía en el universo, unos acordes, dónde por lo tanto existe un equilibrio cierto de algún modo, así que esta misma concepción hace percibir que quizás será necesario comprender este equilibrio, ya que si se causa un “desequilibrio”, este generaría una consecuencia que puede ser entendida como “negativa” o un “desorden”.

Se entiende que necesariamente toda la naturaleza y lo que forma parte de ella en el universo, toma partido en este equilibrio, incluyendo por supuesto al ser humano que parece ser el principal “causante” y “víctima” de los mismos. Especialmente desde que ha olvidado que formamos parte de un todo “macrocósmico” que también se encuentra en cada “microcosmos”, formando un “ecosistema universal”, el cual hoy puede parecer un caos y tampoco es casualidad que sea así.

Entiendo que conocer plenamente los principios originales, la naturaleza y jerarquía espiritual de los seres cuando estos “conocimientos” se han perdido, degradado u olvidado, automáticamente genera un “Poder” en quién los “entiende o posee” que puede ejercer sobre el resto de seres que le rodean en forma de control absoluto y sometimiento, con lo cual desde mi punto de vista se demostraría no haber entendido esos principios desde “el libre albedrío o acción liberada”, ya que si se utiliza este poder en “beneficio personal” para controlar a otros seres, se encadena la acción libre de todos los seres sometidos, mientras que el “sometedor” queda sometido a mantener ese control y manipulación sobre el resto de seres y a perpetrar esa “falsa posición” de “Dios o semi-dios”. Pero ¿cuando se produjo por primera vez este “desequilibrio”?

Parece obvio que este hecho no pudo darse hasta que unos seres olvidaron el conocimiento antes que otros o, visto desde la otra perspectiva “evolutiva”, desde que unos seres adquirieron un conocimiento “superior” al resto.

En cuanto a las civilizaciones “conocidas” en la historicidad moderna, parece que todas, incluso las “menos civilizadas” han contado siempre con el sabio del lugar, el chamán o el brujo de la tribu, el monje guía, el sacerdote del faraón, el cura del pueblo, el papa supremo, todos ellos pastores para las ovejas que “se sostenían o sostienen en principios más o menos “divinos, sacros o espirituales” y que han derivado en la colección de religiones que existen hoy en día mayoritariamente, todas ellas “exotéricas” sometidas al principio de revelación “divina”, cuyo Dios, que dice ser supremo de todos, elige un pueblo concreto, una ciudad concreta y un individuo concreto para transmitirle “las ordenes y doctrina” que debe imponer al resto, eso sí, en nombre de “El dios de turno”, con lo cual no me parece extraño que con el paso de los siglos, la mayoría de individuos, relacionando conceptos Dios-religión-espiritualidad, se hayan apartado absolutamente de toda espiritualidad o acto religioso viendo “dogmatismos” por doquier, aunque no voy a matizar aquí estos conceptos, pues nos desviaría aún más de lo que quiero exponer y el texto ya es y será suficientemente extenso, tan sólo indicar que existen otras religiones y vías espirituales, precisamente, en el “otro polo” se sitúan las “esotéricas”, más relacionadas a “la mística de cada ser”, cuya vía espiritual es “interior”, de uno mismo, una religión absolutamente íntima y universal, porque en “la parte” también está “el todo”, por lo tanto desde ahí también se puede, necesariamente, alcanzar a comprender la unidad primordial o suprema. “Curiosamente”, aunque no me sorprende, se dan más coincidencias profundas y sobretodo menos rivalidades entre lo “expresado por los místicos”, aunque se hayan “iniciado” en lugares, culturas, religiones o incluso “tiempos” distintos, que por las religiones dogmáticas telegrafiadas vía piramidal y telemática, 

Re-volviendo al asunto de ese “primer desequilibrio” generado por el hecho de que uno o alguno “sepan o conozcan” mejor los principios del universo, la naturaleza de la humanidad, de todos los seres y sus “nexos” de unión y quieran usar es poder para someter la vida de otros seres, esto da lugar a que diversos “iluminados” cuenten con una comprensión más “íntima” y al mismo tiempo más amplia sobre su propia realidad y la del resto de seres. Este amplio entendimiento supone un Poder “usurpador” en el momento en que se “privatiza”, en el instante en que el “yo” consciente del individuo se da cuenta de que puede ejercer un control sobre los seres que “desconocen”. De esta manera se genera el primer “desequilibrio” natural, ya que el ser humano pasará de observar, contemplar, estudiar y vivir, experimentando e integrándose en la propia naturaleza espiritual de su alma, para intentar controlarla y manipularla, incluyendo a los seres que la forman, ya que todos conforman la realidad presente. Obviamente ejercer un control absoluto no parece cosa de dos días, aunque también dependerá de como se midan estos días, pero parece que inicialmente sólo se podrá controlar a aquellos seres que desconozcan su propia realidad y la que les rodea. En ese preciso instante en que un “iluminado” ejerce ese poder sobre otros seres, rompiendo así el libre albedrío, crea una necesidad de supervivencia del mismo para que éste perdure, “un desequilibrio”, que precisará ser sostenido de manera impostora en el tiempo, bajo imposiciones, en una realidad dónde no se podrá ser ni vivir, sino que se tratará de sobrevivir en este “desequilibrio ilusorio”.

Quizás, pura especulación, este “desequilibrio” inicial no se hubiera producido si se hubiera compartido y experimentado todo sin querer poseer nada, con conocimiento y consciencia responsable del mismo, partiendo del principio de que si “todo” forma un equilibrio acorde, necesariamente hay que integrarse en él para vivir, experimentar y realizar nuestras almas en su multiplicidad de “formas de expresión” acordes con estos principios “desconocidos”, que por desconocidos no se pueden expresar en palabras (Aunque me voy a lanzar a ello…) pero que cuando se perciben, se sienten, se conciben como acordes musicales que vibran desde la nada dando lugar al sonido primordial al son del cual me gustaría trabajar de día y bailar de noche, pero dejándome de “sueños y utopías” y volviendo a “aterrizar”, podemos observar, en este sentido, que difícilmente va a ser así, ya que “el poder” y el “conocimiento” impuesto existe, precisamente, desde que tenemos conocimiento de la civilización, vaya por dónde que “casualidad”…

Evidentemente quién posee y quiere poseer poder, se asegura de que éste sobreviva y perdure en “el tiempo”, para ello deberá mantener ese desequilibrio, esa “maya de ilusión creada”, lo cual sólo será posible creando “infinitos desequilibrios individuales” que sostengan esa realidad, sólo posible de realizar si es capaz de “cambiar de forma” continuamente para adaptarse al paso de generaciones y degeneraciones y a las consecuencias naturales que su imposición desencadena, así que las “formas de imposición del poder” deberán evolucionar necesariamente al son de las consecuencias generadas por su propia imposición.

Quienes ostentan el poder, necesariamente cuentan con un conocimiento más amplio, y para imponerlo a nivel global, éste debe ser tremendamente amplio, tanto que necesariamente quiénes lo conocen deben saber perfectamente las consecuencias “negativas” de su propia existencia, de este modo se podrán anticipar movimientos de todo tipo con facilidad para adaptarse. Esto explicaría, por ejemplo, el gran número de “aciertos” por parte de infinidad de “visionarios”, “profetas”, “iluminados”, “gurus”, o como les quieran llamar, durante la historia, incluso esa parte de la historia que tanto “jugo” ha sacado de la supuesta conspiración, que ha servido para crear un género literario más en las estanterías de los espectadores y convertida en “conspiranoia” demente y alienada con cuentos de aliens y hadas , ya que parece sencillo observar lo “fácil” que lo tuvo (Aunque vaya circo se han montado…) la “fuente original” del poder impuesto para perdurar a través de las generaciones y degeneraciones creando infinidad de divisiones, a “los ojos y memoria histórica de la gente”, lo cual han hecho en todos los campos de la vida, por supuesto, sin esconderse, porque si algo le gusta al poder inquisidor e impositor es ostentar, así que siempre lo han dicho claramente, pues conocen nuestra ignorancia: “Divide y vencerás”. Por lo tanto cuando se alimenta la “separación” se alimenta este poder, que es el único que entiende de vencedores y vencidos.

En el campo del conocimiento del que estaba hablando, aunque esto se va por las ramas una y otra vez, y … ¿No es en las ramas dónde están los frutos?, pues cojamos un fruto, cada uno a su gusto, y volvamos a lo que decía…

El conocimiento se ha controlado e impuesto de distintas maneras desde hace milenios y en la actualidad se ha visto incluso suplantado por formación, publicidad, datos, cantidades, carreras-empleo, información, para lo que han necesitado crear infinidad de “apartados del saber” que necesitarían quizás de varios libros para ser enumerados, con sus campos, disciplinas, especializaciones y matices, a partir de los cuales ya no se estudia el ecosistema “más amplio como un todo unido”. Sin duda este método origina una visión de la realidad, a lo largo de la historia, cada vez más estrecha y limitada, (Vamos a ver si llegan a la nada ya y dan con todo…) esta visión que llamarán especializada que sin reconocerse limitada acaba beneficiando al poder establecido.

Este sistema “somete” al individuo, que necesita y quiere conocer, a una visión estrecha y por lo general dogmática, o a una suerte de aventura “peligrosa” a través de miles de especialidades y millones de puntos de vista, junto con “nuevos” conocimientos. En esta aventura de querer saber y conocer se puede comprobar que por cada “realidad”, existen distintos campos de observación y estudio, por cada campo distintas escuelas, doctrinas, ciencias, y por cada una de ellas, infinidad de estudios y sobre cada estudio infinidad de observadores que aportan su análisis. Todo ello, sometido a un sistema mercantil que le resta credibilidad alguna bajo la ley de: “Quién paga manda”, que es la que se impone, esta sí, en todos los campos de la sociedad y sistema actuales, gobernados desde hace milenios por mercaderes, que acaba y empieza con la mayoría de individuos defendiendo su parcelita de poder y su etiqueta especializada que al mismo tiempo parece que les priva de entender, hablar y razonar libremente sobre una realidad “más amplia”… Son los males de la privatización… A lo que podemos añadir que por cada estudio, exposición se puede encontrar su opositor teórico, generando tal despropósito de caos, que puedo entender cierta lógica en la “evolución” que han tenido “las teorías de la evolución”, que describen la evolución de “un poder” que degrada la naturaleza y todo lo que contiene. (Es decir nada… pero ese ya sería otro tema…) Esto puede suceder porque el individuo cada vez tiene menos acceso al conocimiento amplio de la realidad y la vida, mientras invaden y controlan también su realidad y vida más íntima en todos los aspecto. Por otro lado, lo estudiado a cerca del espacio y la realidad del ser humano en la Tierra muestra un caos y orden ciertos en el universo, totalmente de acuerdo, pero aquí parece que cada uno ve lo que quiere ver, lógicamente, con su estrecha visión especializada y luego se promociona la que interesa al poder establecido y se impone como dogma hasta que también puede ser observada así por todos, ya que hemos sido adoctrinados para ello, así que algunos modernos pueden definir el origen y evolución como: “una suerte salvaje por la supervivencia en un universo relativo”, lo cual no le ha venido nada mal al capitalismo por ejemplo, pero ahora que se les desmonta el chiringuito ya están preparando el nuevo paradigma para su “nueva era”.

Todo este cachondeo se desencadeno, probablemente, en un tiempo muy remoto y que por supuesto desconozco, aunque podré dormir con ello esta noche, dónde entiendo que se renunció a sencillamente vivir, sentir, observar, contemplar, estudiar, aprender, comprender, gozar, respetar, expresar el alma e integrarse amando y para Amar en el sentido más amplio y único que aporte también el conocimiento y su experiencia, amar la naturaleza y entender que somos parte y todo, todo y parte, saber disfrutar de esta condición con la responsabilidad que comporta el libre albedrío desde que “uno” es consciente de esta realidad acorde a sus principios. Este “uno” vale para cualquier ego. Ego, cualquiera que sea, que, como “resultado final” de la obra maestra del poder establecido, estará bombardeado continuamente para crecerse y creerse más, cerrando así su visión consciente, hasta sólo ver su propio ombligo e incluso creerse capaz de estar por encima de la leyes de la naturaleza y su jerarquía o poderla manipular “in eternum”, cuando parece claro que la naturaleza universal se “rige” por el equilibrio y la armonía de acordes (Pura música), y que ha dado varias muestras de ello en toda la humanidad, muestras también de acción ante desequilibrios, demostrando que “la naturaleza universal” y el propio planeta puede hacer y deshacer lo que quiera, incluso destruirse por completo y sin previo aviso. Aún así por lo general seguimos sin escuchar o parece que nos han cambiado la música, y si por “casualidad” escuchamos algo concreto, no resulta sencillo ver desde ahí “la magnitud de la tragedia” que tiene su punto de tragicomedia.

Como resumen, volviendo al poder, éste, por simple instinto de supervivencia y perpetuación tratará de perdurar hasta el fin, creando, desde el primer momento un “desequilibrio” que le condena a seguir creando infinidad de “desequilibrios” que sostengan la impostura inicial, ya que de ella depende su existencia, así que todo poder impone un conocimiento o desconocimiento, y en la era mercantil desde hace milenios, se paga y cobra impuesto por ello para hacerlo más explicito.

De este modo se puede entender “un punto de vista” importante a cerca de la supuesta conspiración “contra la humanidad” sostenida en la gran trampa del conocimiento, mediante la privación, control, manipulación y el engaño que “someten” a la ignorancia. Y es que es importante remarcar la suplantación a la que se ha visto sometido el conocimiento, ya que este no es nunca una cantidad, así que no será cuantitativo, por lo tanto no es una cuestión de tener más y más conocimiento en el sentido de acumular, ya sean datos, información, libros, estudios, títulos, artículos, noticias, etc… sino que el conocimiento, a lo sumo, se “amplía” en el sentido cualitativo, pero no deja de ser lo que es y por lo tanto no se divide en partes que hay que acumular hasta llenar el cerebro de conocimientos varios, ni se puede dividir a trozos y en parcelas.

Se puede observar que es innata en los humanos la necesidad de conocer y experimentar de lo cual se deriva la capacidad de dar explicación de la realidad. Por ejemplo puede observarse, en este caso “la mía”, en este texto que ya se ha extendido demasiado y por lo tanto toca a su fin, pero, haciendo honor a mi mala costumbre de enrollarme siempre escribiendo y hablando en confianza, seguiré especulando un poco más, que en este caso es gratis y si hay que pagar factura tranquilos que va a mi cargo mental, ya que me gusta especular, lo hago tranquilamente sentado en mi casa y no voy estafando por ahí con negocios y burbujas mercantiles, al menos de momento, porque parece que el único lenguaje que entiende la mayoría es que les vendas algo, obviamente con manual de instrucciones o directamente automático, aunque sea humo, así que teniendo en cuenta que aún fumo y por lo tanto en cierto modo soy productor de humo, quizás me dedique a vender humo si es necesario, para ello sólo hace falta perfumarse con títulos, corrección política y social, discursito de valores dominantes y “lamer cuatro culos bien posicionados” en las finanzas y si además prestas “tu culo”, el éxito está garantizado, (En mi caso no será posible pues mi sacro santo culo es, “vargame la rebuznancia”, sagrado o así lo afirma mi religión interna que defiende mecanismos de protección ancestrales y astrales…) pero seamos sinceros sólo soy un hombre al que le gusta complicarse la vida para no complicarse la existencia ¿O quizás sea al revés?, sea como fuere, ser un reconocido vendedor de humo me acomodaría el vivir para complicarme la existencia, por no hablar de que prefiero tragarme el humo que seguir esos “pasos”.

Aunque aparentemente me he ido por las ramas y los cerros de Úbeda, podemos observar que la necesidad innata de la que hablaba ha sido “cubierta” o más de manera más concreta, encubierta totalmente, en la modernidad, por parte del sistema educativo y sus centros, que dividen, cuantifican e imponen “su conocimiento” basado en la suplantación cuantitativa. Una imposición, que sin alcanzar estos niveles de imposición “pública”, ha existido siempre en la historia moderna, tan sólo han cambiado de método y forma, además de ampliar sus estructuras y medios de control, que siempre plantean supuestas corrientes aparentemente distintas y opuestas, para dar una sensación de elección de opción, confundida con la falsa libertad de pensamiento y de paso alimentar el desacuerdo que mantenga la dualidad presente en todos los ámbitos, generar separaciones siempre dificulta la comprensión, con todo lo que esto supone también para la mente, que en medio de esta obligación de elegir sentirá la necesidad de aferrarse a una de estas divisiones y sus principios, que de aplicarse como principios “vitales”, pues forman la vida y dan oficio, ofrecen una visión cada vez más estrecha y enfrentada de la vida, que hoy se refleja en el mundo entero, todas sus estructuras de poder y de manera muy peligrosa en la mayoría de individuos, lo cual genera millones de radicales libres enfrentados por el mundo, ya sabemos a lo que lleva esto, enfermedad, enfrentamiento social y político que va camino del desastre absoluto por falta de entendimiento entre muchas otras “cosas”.

En definitiva si se pretende adquirir un conocimiento integro, partiendo de los principios, este no se puede encontrar en un academismo que, por ejemplo, “rechaza” todo lo “antiguo”, lo etiqueta como mitológico y que ha sembrado un campo cuantitativo de cotorrismo intelectual y científico muy extenso, enorme, con más y más estudios, cacharros, experimentos, pruebas, análisis pero sin acuerdo en los principios comunes y universales, así que todo lo demás son paparruchas, construyen torres de papel sobre cimientos impostores que siempre terminan por caer…

Antes de terminar quiero aclarar que esto no es, ni constituye, ninguna verdad en si misma, pero ofrezco la “visión más amplia” que puedo dar a cerca de algo tan “general” como “el conocimiento”, tras una digestión de información, experiencias, lecturas, reflexiones, debates, discusiones e incluso enfrentamientos… Por lo tanto soy consciente de que es una visión todavía muy limitada, pero suficiente para ver la “trampa cuantitativa”, como decía: El conocimiento es una cualidad que se amplía, se mantiene o se pierde pero no la suma acumulativa de nada.

Termino, por fin! Con una observación: Parece más que documentado el “sorprendente” conocimiento del cielo y el espacio que existía en algunas civilizaciones antiguas, incluso algunas aparentemente “poco civilizadas”, pero, como todo, esto ha quedado catalogado, ante el público en general, como mitos, dónde la modernidad rechaza encontrar conocimiento, esto se vende como cuentos de hadas, generando una importante e inmensa división “generacional”, a cerca de los antiguos conocimientos, pues necesariamente los principios que rigen la humanidad y la naturaleza deben ser los mismos, con lo cual se pueden integrar, siempre, con el presente. Pero no sufran que el poder establecido siempre se ocupa de administrar lo que debemos y no debemos saber y conocer en cada rama de su entramado, de este modo ya no tenemos que molestarnos en buscarlo por nosotros mismos, lo cual no aporta títulos ni reconocimiento alguno y además nosotros ya estamos bastante ocupados intentando llegar a fin de mes y siguiendo todos los preceptos establecidos, sometiendo nuestra ignorancia a la voluntad establecida de los valores dominantes, la mediocridad, el materialismo de lo ficticio y la infra-humanidad reinante. Sometidos de tal manera que incluso seguirán pidiendo más “de todo” y más “novedad y variedad” y más de “lo público” para el control de lo íntimo de cada uno, haciendo todo el trabajo que el poder establecido necesita para imponerse.

Como decía Def con Dos en su canción Insonorizate: “Pero basta! que ya na nos han contagiado y creo que por esta ya hemos dicho demasiado”

Para rematar la que es, creo, la entrada más extensa que he escrito en este blog, dejaré esta reflexión que me ha venido a la mente durante los últimos párrafos:

Si alcanzas conocimiento, que no te use el poder, si alcanzas poder “úsalo” con conocimiento.” Apareador.

Con este ensayo de artículo o artículo de ensayo es posible que el blog pase a un “estado de hibernación temporal indefinida…”

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Búsqueda de la verdad, Espiral reflexiva, Navegando en la red, Re-visando la RAE, Reflexiones diversas y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Carrera sin correr: Conocer el poder de conocer

  1. Maryam dijo:

    Perdida entre tus palabras solo se que no se nada. La humanidad no sabe nada ni ha alcanzado mayor conocimiento que el que los antiguos poseian. El conocimiento si no va acompayado , disculpa pero no tengo enye en el teclado, con la verdad es pura palabreria. Ademas el conocimiento require refexion sino eres un loro. Como seres que nacemos libres y creo ademas con un codigo interno universal que desgraciadamente olvidamos. Poseemos mente para vislumbrar la verdad de la mentira, libre albedrio para escoger y ademas un no se que interno que me avisa que hace vibrar mi ser mas intimo a veces en dulces acordes con otros que son mis semejantes. Pero hoy cada vez se baila una danza estupida de zombis sin seso. Hemos perdido el horizonte, no sabemos de donde venimos y a donde vamos…. es un naufragio que espero que llegue pronto a su fin. Tenemos lo que nos merecemos. Mentes zombis estupidas pensando en chorradas que nunca llenan el alma ni mejoran las condiciones de la vida de las gentes.

    • apareador dijo:

      Quizás perdidas son también mis palabras,
      Una vez más, gracias por tu comentario.
      Nada que añadir o quizás algo, tan sólo un pequeño juego de palabras a cerca de: “Tan sólo se que no se nada”, ya que si uno no sabe nada es que sabe algo ¿no? de lo contrario se sabe nada de manera afirmativa, en fin, como decía al principio, quizás sólo palabras perdidas…

      Un saludo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s