El Ritmo como Filosofía, La Música como Religión por Ibn Asad

Comparto con mucho gusto este artículo del músico Ibn Asad, con una interesante propuesta filosófica y religiosa ligada al ritmo y la música con observaciones que considero muy interesantes para cualquier ser humano, especialmente si aman, más aún, si aman la música y la sabiduría. Aquí os dejo el texto seguido por mi comentario, que esta vez no es muy extenso.

El gran filósofo decandente Arthur Shopenhauer afirmó que la Música es un ejercicio de Metafísica inconsciente. Está claro que algo más allá veía el alemán budistoide de la Voluntad para afirmar una verdad de ese calibre. Eso a pesar de que Shopenhauer, como la mayoría de los filosofazos de la época, tenía el don musical de las tapias. Los filósofos europeos de mayor talento eran nulos músicos y ridículos bailarines, con excepción de Friedrich Nietzsche (siempre y cuando él aceptara -jamás lo haría- considerarse un “Filósofo Europeo” de esos mayúsculos)

Como Kant. ¿Le imaginan sacando a bailar a una chica? ¿O haciendo el troglodita en un parkineo de La Masía? Existe un desequilibrio proporcional que parece seguir una ley fisiológica universal: cuanto más sólido y flamante un sistema filosófico, más bloqueada la cadera de quien elabora dicho sistema. Cuanto más despejado el frontis, más oxidada la puerta del sótano de la percepción. Cuanto más abierto el ajna-chakra hacia los inteligibles, más cerrado el swadhistana que anima el pirulí, el resorte, el pivote (o cipote) que sirve de tótem de comunicación entre los diferentes mundos.

El filósofo, de esta forma, es incapaz de abrirse paso hacia el otro lado. Y de eso se trata:de abrirse paso hacia el otro lado. Jim Douglas Morrison -lo lamento por sus fans- no fue ningún filósofo. Diría que tampoco fue un poeta, aunque eso ofendería a algunos que no consiguen distinguir a Dante Alighieri de Roberto Iniesta. Para mí, Morrison no fue un poeta, sino un poetastro dionisiaco. Y no lo digo con desprecio, al contrario: considero a los poetas una raza de indecorosos bastante previsible, mientras me intereso muchísimo más por los rapsodas ditirámbicos como Jim Morrison. Él fue un bufón, un farsante, un actor, un burlón, un histrión, un payaso, un bocazas, un borracho… un compendio de virtudes shivaíticas que sirve de hoja de credenciales para que aquí se le reivindique. El autoproclamado Rey Lagarto (por cierto, los new-age ya me han identificado como “reptiliano” -¡y a mucha honra, oiga!- en la medida en la que yo les he identificado como panolis) escribió este himno: When the Music´s Over. “Cuando la Música Acabe” está en la que personalmente considero la mejor colección de canciones de The Doors, su segundo álbum, Strange DaysWhen the Music´s Over es la auténtica visión apocalíptica del genio lisérgico de LA, quizás sólo comprensible cuarenta y seis años después, cuando atrás quedaron Nixon, Vietnam, Charles Manson, el padre muerto y la madre follada de The End. No será poesía… pero es el testimonio de alguien que encaró en su día el fin que ahora toca encarar.

“La Música es tu único amigo que permanecerá hasta el fin.”

 

Comentario:

Parece problema de casillas o un juego de etiquetas de la mente, éste de que:

“Existe un desequilibrio proporcional que parece seguir una ley fisiológica universal: cuanto más sólido y flamante un sistema filosófico, más bloqueada la cadera de quien elabora dicho sistema. Cuanto más despejado el frontis, más oxidada la puerta del sótano de la percepción. Cuanto más abierto el ajna-chakra hacia los inteligibles, más cerrado el swadhistana que anima el pirulí, el resorte, el pivote (o cipote) que sirve de tótem de comunicación entre los diferentes mundos.”

¿El que baila es bailarín, el que crea música es músico, el que filosofa es filósofo, el que escribe poesía es poeta…? ¿sí, seguro? ¿no se trata este juego de una limitación?
¿Donde está la espontaneidad, la interpretación del momento, del aliento, la liberación del acto?
“Cuanto más abierto el ajna-chakra… más cerrado el swadhistana…”
¿Porque será? Quizás no sube la bilirrubina con suficiente fuerza y sí con demasiados obstáculos como para romper el techo (Sahasrara) y abrir así la flor de loto…. Podríamos poner una base de estas que nos muestra Aldo Narejos del reggaeton con letras filosóficas a ver si Kant mueve el esqueleto…

¿O quizás sea que algunos encuentran cierto “poder” en ajna-chakra y se acomodan o encadenan en en “el entrecejo”?
¿Será que el águila es capaz de dar caza y capar a la serpiente?

¿La verdad…? Muchas preguntas y ¿Alguna respuesta?

Saludos

Acerca de Apareador

Pueden contactar con el autor en el correo electrónico poesiamanifiesta@hotmail.com.
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4 respuestas a El Ritmo como Filosofía, La Música como Religión por Ibn Asad

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  2. Albert dijo:

    Que eres muy tonto,esa es la respuesta única.Será que no hay filósofos músicos.Y todos esas pajas yóguicas mentales a cuento de qué?Una de dos,o eres tonto,o eres el troll desinformador de Ibn asador de pollos.Ya se os cogerá…

    • Apareador dijo:

      Hay que ver que bien nos describimos a nosotros mismos escribiendo ¿verdad? Se responde usted a si mismo con gran atino.

      Gracias en primer lugar por corroborar su capacidad de exposición y de diálogo pasando como ya apunté en un mensaje anterior al ámbito personal, o mejor dicho intentándolo pues su aparente desconocimiento le impide actuar de manera efectiva en ese terreno.
      Soy tonto, sin lugar a duda gozo y sufro de ignorancia como todo ser humano, pero esto no supone una respuesta a si según usted se puede plagiar la verdad ya que no se a qué plagio se refiere en su mensaje anterior. Quizás le parezca una pregunta estúpida, a mi también, pues su respuesta me parece evidente, tan sólo trataba de ponerme al nivel de su planteamiento. Por cierto si fuera verdad su respuesta única, sepa que por definición también le incluye a usted y al resto de lo existente dado que no pueden existir dos unidades únicas.
      En cuanto a la cantidad de filósofos músicos que hay o deja de haber lo desconozco. Del mismo modo desconozco a quién se refiere, aquí no escribe ningún filósofo músico que yo sepa. Si se refiere a Ibn Asad creo que con leer las últimas páginas de su libro sabrá usted como se define, lo cual por otra parte me es indiferente.
      Muy bueno lo de las pajas yóguicas. Por supuesto la mente es dónde nace la posibilidad de toda paja, puesto que su funcionamiento como espejo puede encerrarnos en el ensimismamiento, y así resulta sencillo reducirse a autosatisfacerse, con lo cual no hay nada yoguico en las pajas mentales excepto la tentativa de desbrozar toda paja vista en ojo ajeno y biga del propio, por comprender que “son lo mismo”.
      Yoga es unión y precisamente desde ahí nunca observamos una de dos, como usted propone en el final de su mensaje dual, ya que nunca será la una ni la otra y al mismo tiempo podrían ser las dos. En este caso ya le he respondido a cerca de la tontuna que creo compartimos por el simple hecho de apelarnos el uno al otro, más aún si observamos que este es un medio virtual. Lo de Troll resulta incluso gracioso viendo la manera y el medio que usted tiene de comunicarse, sólo decirle que si lo fuera, yo sería el troll de nadie. Así que se confunde de persona al tratar de señalarme, como lo hace también al apuntarme como desinformador, aquí ni se informa ni se desinforma a nadie, si alguien quiere ser informado encontrará medios de sobra para ser informado en la dirección que desee.
      Por último no se si Ibn Asad asa pollos, pero si usted quiere amenazar con su ya se os cogerá… debería explicarse mejor porque como tonto que soy no se a que se refiere, quizás pertence usted a la Santa Inquisición de la ignorancia ofendida o pretende denunciarnos a alguna de sus instancias, de haber una sentencia firme ¿Ofrecerán la posibilidad de juicio previo?

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